Este artículo ha sido elaborado con fines informativos. La información aquí contenida no constituye asesoría legal. Para orientación específica sobre su caso, le recomendamos agendar una consulta con nuestro equipo.
Enfrentar un proceso de extinción de dominio es una de las situaciones jurídicas más complejas que puede vivir un ciudadano en Colombia. Y sin embargo, la mayoría de las personas que llegan a nuestra oficina buscando ayuda ya han cometido al menos uno de los errores que vamos a describir.
No son errores por desconocimiento de la ley — son errores por no dimensionar a tiempo la gravedad de lo que enfrentan.
Error 1: Pensar que “como soy inocente, no necesito abogado”
Este es, sin duda, el error más costoso. Muchas personas asumen que si no han cometido ningún delito, el proceso se resolverá a su favor automáticamente. La realidad es muy diferente.
La extinción de dominio es una acción real, no penal. Lo que se juzga no es si usted cometió un delito, sino si el bien tiene origen o destinación ilícita. Usted puede ser completamente inocente de cualquier conducta y aun así perder su bien si no presenta una defensa técnica adecuada.
Error 2: Esperar a ser notificado para actuar
En muchos casos, las medidas cautelares — embargo, secuestro, suspensión del poder dispositivo — se decretan antes de que usted sea formalmente notificado. Cuando recibe la notificación, su bien ya puede estar bajo administración de la SAE.
Si usted tiene indicios de que alguno de sus bienes puede estar siendo investigado — por ejemplo, si le han solicitado información patrimonial o si hay una investigación penal vinculada a personas con las que ha tenido negocios —, no espere la notificación formal.
Error 3: Contratar un abogado generalista
La extinción de dominio tiene una normatividad propia (Ley 1708 de 2014), un procedimiento específico, jueces especializados y una jurisprudencia particular. Un abogado penalista, civilista o comercialista, por competente que sea en su área, no necesariamente conoce las particularidades de este proceso.
Hemos visto casos donde la defensa pierde oportunidades procesales irrecuperables simplemente porque el abogado no conocía los términos o las dinámicas propias de la extinción de dominio.
Error 4: No documentar la procedencia lícita de los recursos
Si usted no puede demostrar de dónde salió el dinero con el que adquirió un bien, su defensa se debilita significativamente. No basta con decirlo — es necesario probarlo documentalmente.
Extractos bancarios, declaraciones de renta, contratos de trabajo, escrituras de venta de otros bienes, certificaciones de ingresos: toda esta documentación debe conservarse y organizarse. En nuestra experiencia, la solidez probatoria es lo que marca la diferencia en la mayoría de los casos.
Error 5: Ignorar los plazos procesales
El proceso de extinción de dominio tiene términos estrictos. La contestación de la demanda, la solicitud de pruebas, la interposición de recursos — todo tiene plazos que, una vez vencidos, no se pueden recuperar.
Dejar pasar un término procesal por descuido o desconocimiento puede significar perder la oportunidad de presentar pruebas fundamentales o de recurrir una decisión adversa. Es una consecuencia desproporcionada que se evita con acompañamiento especializado desde el primer momento.
La buena noticia
Todos estos errores son evitables. Con asesoría oportuna y especializada, las personas afectadas por procesos de extinción de dominio tienen herramientas reales para defender su patrimonio dentro del marco legal vigente.
Lo más importante es actuar a tiempo y con el conocimiento adecuado.
Requiere orientación sobre su caso
El abogado Diego Castrillón y su equipo especializado en extinción de dominio pueden ayudarle. Agende una consulta confidencial.